El Salvador. 9 de febrero de 2026.
Redacción Noticieros El Salvador por el mundo
Se cumplieron 6 años del asalto al salón azul de la Asamblea Legislativa por parte de elementos del ejército y policía.
La maniobra ordenada por Bukele buscaba presionar a los diputados para aprobar un endeudamiento de $108 millones de dólares que se supone servirían para financiar su plan de control territorial.
Francotiradores, batallón presidencial, elementos de la fuerza de tarea antinarcotráfico y efectivos de la Unidad del Mantenimiento del orden de la PNC, en contubernio con diputados afines a Bukele, abrieron son autorización el recinto legislativo.
Las tropas se parapetaron detras de los curules y los equipos de propaganda oficial retrataron la maniobra para la posteridad.
Una vez allanado el ingreso, Bukele procedió a sentarse en la silla del Presidente del Congreso. Ahí habló con Dios. Hizo gestos de oración musulmana y dijo que Dios lo detuvo de apretar el botón.
El operativo inició desde la noche y madrugada anterior. Diputados de la oposición informaron en sus redes sociales sobre presencia policial fuera de sus casas, como preámbulo de lo que acontencería la mañana siguiente.
Las imágenes dieron rápidamente la vuelta al mundo. Y pronto aparecerian una serie de pronunciamientos internacionales entre ellos de la ONU y la Unión Europea condenando los hechos.
Expertos y académicos señalan que aquellos sucesos sin precedentes, marcaron la deriva autoritaria de Bukele.
En los comicios de 2021 el partido de Bukele resultó ganador en un proceso plagado de irregularidades, que permitió el control absoluto de la Asamblea Legislativa.
Inmediatamente destituyeron a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia; destituyeron al fiscal general para imponer a personal afín a Bukele y su partido.
En marzo de 2022 luego de la embestida de las maras a razón de la presunta ruptura del pacto con Bukele, que rendía beneficio electoral al oficialista partido “nuevas ideas” a cambio de dinero a las maras y pandillas, la Asamblea Legislativa de Bukele instauró un estado de excepción de garantías constitucionales aprobado temporalmente para enfrentar la crisis de seguridad pero que se ha prolongado 4 años.
Con la excusa de combatir el crimen con el estado de excepción de garantías constitcionales, Bukele ha apresado a decenas de miles de personas sin debido proceso, sin derecho a defensa. El Socorro jurídico Humanitario documentó que unas 500 personas han muerto en las cárceles de Bukele sin haber sido judicializados sus casos. A ellos se suman mas de 40 periodistas que han salido forzosamente del país para evadir la persecución;además de líderes sociales, políticos y sindicalistas que están presos sin recibir asistencia médica ni legal.
Redacción Noticieros El Salvador por el mundo
Se cumplieron 6 años del asalto al salón azul de la Asamblea Legislativa por parte de elementos del ejército y policía.
La maniobra ordenada por Bukele buscaba presionar a los diputados para aprobar un endeudamiento de $108 millones de dólares que se supone servirían para financiar su plan de control territorial.
Francotiradores, batallón presidencial, elementos de la fuerza de tarea antinarcotráfico y efectivos de la Unidad del Mantenimiento del orden de la PNC, en contubernio con diputados afines a Bukele, abrieron son autorización el recinto legislativo.
Las tropas se parapetaron detras de los curules y los equipos de propaganda oficial retrataron la maniobra para la posteridad.
Una vez allanado el ingreso, Bukele procedió a sentarse en la silla del Presidente del Congreso. Ahí habló con Dios. Hizo gestos de oración musulmana y dijo que Dios lo detuvo de apretar el botón.
El operativo inició desde la noche y madrugada anterior. Diputados de la oposición informaron en sus redes sociales sobre presencia policial fuera de sus casas, como preámbulo de lo que acontencería la mañana siguiente.
Las imágenes dieron rápidamente la vuelta al mundo. Y pronto aparecerian una serie de pronunciamientos internacionales entre ellos de la ONU y la Unión Europea condenando los hechos.
Expertos y académicos señalan que aquellos sucesos sin precedentes, marcaron la deriva autoritaria de Bukele.
En los comicios de 2021 el partido de Bukele resultó ganador en un proceso plagado de irregularidades, que permitió el control absoluto de la Asamblea Legislativa.
Inmediatamente destituyeron a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia; destituyeron al fiscal general para imponer a personal afín a Bukele y su partido.
En marzo de 2022 luego de la embestida de las maras a razón de la presunta ruptura del pacto con Bukele, que rendía beneficio electoral al oficialista partido “nuevas ideas” a cambio de dinero a las maras y pandillas, la Asamblea Legislativa de Bukele instauró un estado de excepción de garantías constitucionales aprobado temporalmente para enfrentar la crisis de seguridad pero que se ha prolongado 4 años.
Con la excusa de combatir el crimen con el estado de excepción de garantías constitcionales, Bukele ha apresado a decenas de miles de personas sin debido proceso, sin derecho a defensa. El Socorro jurídico Humanitario documentó que unas 500 personas han muerto en las cárceles de Bukele sin haber sido judicializados sus casos. A ellos se suman mas de 40 periodistas que han salido forzosamente del país para evadir la persecución;además de líderes sociales, políticos y sindicalistas que están presos sin recibir asistencia médica ni legal.
