19 de febrero de 2026. Agencias. En las últimas semanas hay una palabra que ha empezado a circular por las redes sociales sin que la mayoría de usuarios conozca realmente qué significa. Se trata de ‘therians’, un neologismo que aún no se sabe si será una moda pasajera o ha llegado para quedarse.
Quienes se reconocen como ‘therians’ aseguran que se sienten identificados de alguna manera con un animal no humano en el plano identitario, espiritual, neurológico o emocional. Normalmente se refieren a perros, felinos o lobos, entre otras especies, aunque aclaran que son conscientes de que biológicamente son humanos.
Así, mantienen una vida dentro de las normas sociales aceptadas, trabajando, estudiando y relacionándose con otros. Sin embargo, en ocasiones se encuentran con sus iguales y es entonces cuando pueden expresar su identidad, con actitudes y movimientos relacionados con los animales con los que se sienten conectados.
No se trata de un fenómeno completamente nuevo, pues hay rastros de esa expresión ya desde los años 90, pero sí está viviendo actualmente un auge, que se ve amplificada por la difusión de imágenes y videos a través de las redes sociales.
Los ‘therians’ hablan de conexión interna con una especie animal y comparten rituales con quienes se sienten del mismo modo, así como máscaras, collares u otros complementos con los que externalizan con qué especie sienten esa sintonía especial.
El término utilizado para describir esta nueva vivencia íntima o identidad, ‘therians’, proviene de ‘therianthropy’, palabra que se utiliza para describir a personas que sienten una identificación profunda con un animal.
Diferencias con los furrys
La nueva tendencia se puede confundir con el movimiento ‘furry’, aunque los ‘therians’ aseguran que les diferencia el nivel de conexión con los animales, que es superior. Así, los primeros lo viven como algo más lúdico y recreativo, mientras los segundos hacen hincapié en que no se trata de ningún juego.
También en los campos de la psicología y la psiquiatría existen ciertas preocupaciones. Si bien se señala que identificarse como un ‘therian’ no es ninguna patología, sí inquieta la posibilidad de que se pueda traducir en malestar en la vida cotidiana o producir sufrimiento, según apuntan expertos.
Lo cierto es que el debate prácticamente acaba de comenzar y parece requerir una conversación aún más amplia sobre las identidades en la era digital.
